En la actualidad hay
una gran cantidad de noticias sobre sucesos negativos ocurridos en los centros
educativos, que van desde la disrupción escolar hasta los actos de
violencia pura y dura, es una razón más que justificada para abordar este
tema y resaltar la importancia que tiene trabajar la Educación Emocional a
través de los centros educativos para mejorar el clima de convivencia en las
instituciones escolares.
Como se puede observar
en las publicaciones anteriores, la EF permite desarrollar las competencias
emocionales y la gestión inteligente de las mismas, algo que también puede
conseguirse a través de otras áreas pero de una forma más compleja, ya que es
necesario que las emociones se exterioricen como sucede en las clases de EF.
Con esto no quiero decir que sea imposible trabajar las emociones a través de
otras áreas, sino que existe mayor complejidad para el desarrollo de la EE, ya
que no se presenta tanta variedad de estímulos e interacciones personales que
provoquen la aparición de las emociones.
Como colofón a esta
propuesta de trabajar la EE, diré que no es suficiente con una intervención
puntual de “x” horas al año, para que los alumnos adquiera las competencias
emocionales, sino que se debería desarrollar un programa a lo largo de todo el
curso, desde infantil hasta bachillerato, que implicase a todas las materias.
Todo ello con la finalidad de trabajar coordinadamente las emociones para
conseguir el desarrollo integral del alumnado y capacitarlo así para su día a
día.
Creo también que las
familias se tienen que implicar en este objetivo común, para que las
competencias adquiridas sean eficaces, se generalicen y pueden ser aplicadas en
distintas situaciones de la vida diaria y personal.
Igualmente, he podido
constatar la poca transcendencia que tiene la EE en el educación actual, que
queda relegada a algunos proyectos o experiencias elaborados por profesionales
de la educación que se limitan a su entorno más inmediato. Esto hace necesario
replantearse el modelo educativo actual y buscar uno nuevo, que incluya la
educación emocional y socio-afectiva en los planes educativos. Más aún, cuando
está más que demostrado que una de las cusas del elevado número de fracaso
escolar existente en la actualidad, es la inexistencia de programas de EE en
los centros educativos y la poca predisposición, bien por desconocimiento o por
dejadez, de los profesores a introducir en sus asignaturas estrategias
emocionales que mejoren el aprendizaje y la motivación de sus alumnos.
Finalizo esta
publicación y con ello el contenido del blog lanzando esta pregunta: ¿Consideráis que
debería ser un requisito educativo trabajar las dimensiones
afectivo-emocionales en el ámbito académico?
Vídeo de interés:
Muy buena reflexión y realista. Respecto a la pregunta que lanzas, pienso que debería ser una temática necesaria y obligatoria a tratar de manera transversal en todas las asignatura durante la etapa escolar.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo con su respuesta, la dimensión afectivo-emocional debería de tratarse transversalmente en todas las materias.
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarRespondiendo a la pregunta, sí, la educación emocional debería ser incluida en los programas educativos actuales desde muy temprana edad y darle la importancia que merece. No son precisamente pocos los casos de fracaso escolar en alumnos brillantes que se sabotean a sí mismos, perdiendo el interés en los estudios o las actividades que les apasionaban por problemas puramente emocionales; por falta de autoestima, problemas personales, pero sobretodo por acoso por parte de otros compañeros que suele ser el caso más común de abandono escolar.
ResponderEliminarEs importante que desde bien jóvenes se les inculquen dichos valores mencionados con el fin de enseñarlos a apreciar las virtudes de los demás y las suyas propias, comprender sus defectos mejorando en base de los errores cometidos, aprender que cooperando y aceptando la ayuda de los demás pueden lograrse objetivos que en solitario parecían imposibles, y sobretodo respeto hacia unos mismo y los demás.
Personalmente considero que si verdaderamente se llevaran a cabo éste tipo de actividades y siendo un tema que me gusta hacer hincapié, probablemente no sería tan acusado el problema de acoso escolar que hay actualmente; ya que los propios alumnos tendrían más conocimiento en lo que respecta a empatizar con sus compañeros y lo que ellos sentirían con sus acciones, lo cual posiblemente podría llegar a condicionar que un futuro acosador no llegue nunca a ejercer dichas acciones contra un compañero porque ya tiene un conocimiento previo de que es algo que está mal. Del mismo modo en que dichos conocimientos les serían de gran utilidad en el día a día y en su futuro desarrollo como adultos.
Dicho todo esto, me ha parecido un tema muy interesante, instructivo, que debería ser verdaderamente incluido en los programas educativos actuales y que ha dado gusto leer ^^